Introducción
Ruta circular de larga distancia (~200 kms) en bicicleta de carretera por la Sierra Oeste de Madrid (Villamanta, Villamantilla, Aldea del Fresno, Chapinería, Colmenar del Arroyo y Robledo de Chavela) y el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (Galapagar, Torrelodones, Hoyo de Manzanares, Colmenar Viejo y Tres Cantos).
No son zonas de grandísimos puertos, sí de innumerables repechos que, entre todos, consiguen que se acumule un desnivel más que decente en nuestras rutas. En este caso, +2550 metros.
Buena parte de ese desnivel se concentra, además, en el tramo comprendido entre los kilómetros 59,5 al 99,5, donde se encadenan prácticamente las tres principales ascensiones del día. Una unión que, sin constituir un gran puerto clásico, sí conforma un larguísimo bloque ascendente bastante serio😅.
Dichas tres ascensiones son:
- Subida Chapinería por Aldea del Fresno. 6 kilómetros al 3,5% de pendiente media.
- Puerto de la Almenara desde la Estación Espacial de Madrid (NASA + INTA). 4 kilómetros al 4,1%.
- Puerto de la Cruz Verde por Robledo de Chavela. 9,1 kilómetros al 4%.
Un randonneur es un ciclista de ultradistancia, no competitivo y autosuficiente.
La verdad es que ya me gustaría ser un auténtico randonneur y dedicarme más a la larga distancia. De momento, me conformo con mis pinitos en torno a los 200 kilómetros, como el de hoy o como en anteriores aventuras: [Brevet] GDC Pueblo Nuevo - Auñon y [Brevet] GDC Pueblo Nuevo - Jadraque.
Perfil
Crónica
15 de mayo, San Isidro Labrador, patrón de Madrid y festivo únicamente en la ciudad, no en la Comunidad. Buen momento siempre este para tirar de bonobici 😁.
La idea inicial era tirar millas en solitario y disfrutar de una laaarga jornada sobre la bici, sin horarios ni rutómetro, pero finalmente Juan Carlos —Silencio, se pedalea— me confirmó que no se iba de puente y, como no sé decirle que no 😉, decidimos afrontar de nuevo el 200 que, semanas atrás, acabó convertido en nuestra segunda gran empapada de este 2026 —¿habría una tercera? Espóiler: no👏—.
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| Pocos minutos después de las 07:00 de la mañana, parto del barrio madrileño de Lucero (km 0) en dirección a la Casa de Campo. Con esto de las obras por el soterramiento de la A-5, me toca callejear un poco hasta alcanzar el Anillo Ciclista a la altura del barrio de Aluche. Ya sobre él y una vez atravesada la A-5, me hallo dentro de la Casa de Campo (km 2,4), dirigiéndome a continuación hacia uno de los habituales puntos de encuentro que tengo con Juan Carlos: la rotonda previa a Zarzón tramo duro. |
M-600 en dirección sur.
Por cierto, triste noticia la acontecida este 17 de mayo en los aledaños de Brunete y en esta M-600 😞 —si cada vez me iba gustando menos esta vía...—.
Por cierto, triste noticia la acontecida este 17 de mayo en los aledaños de Brunete y en esta M-600 😞 —si cada vez me iba gustando menos esta vía...—.
Continuamos avanzando, ahora por la M-523, con sosiego y calma porque sí, hoy es día para ir de amarrategui, como le comento a Juan Carlos en diversas ocasiones. Está claro que lo digo más por mí que por él. Porque él no se considerará un randonneur de pura cepa, que lo es, además de un gran bikepacker; basta con echarle un ojo a sus rutas y su blog: Silencio, se pedalea. —Si mis miles de seguidores te petan el blog, no quiero reproches 😜 En serio, mis queridos 'cuatro gatos', echadle un vistazo porque, además, es un placer leerle—.
Continuamos. Justo en la rotonda de acceso a Villamanta, tomamos la primera salida, enlazando así con la M-507, carretera que durante los próximos ocho kilómetros, y en ligerísimo terreno favorable, nos llevará hasta la localidad de Aldea del Fresno (km. 58,1), en donde tocaremos "fondo" al paso junto al río Perales, punto en el que comienza, a su vez, la ascensión a Chapinería.
Añadir, además, que durante estos kilómetros por la M-507 empieza a hacerse notorio el tercer integrante de la jornada; eso sí, para nada invitado y mucho menos bienvenido: Eolo 🌬.
Así que ese terreno tranquilo, que se mantiene mientras rodeamos el núcleo urbano, dura poco y, desde la salida de Chapinería, la carretera vuelve a tender ligeramente hacia arriba, en torno al 1-2%.
Por cierto, durante este tramo mi memoria falló y debió cruzar recuerdos. Le comenté a Juan Carlos que odiaba el siguiente sector, que era pestoso a más no poder. Pero, como decía, me confundí con el tramo que une Colmenar del Arroyo y Navalagamella 😅, que, por cierto, era mi idea inicial para este 200, enlazando después con Fresnedillas y, desde allí, con Robledo de Chavela.
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| Por suerte, ese tramo asqueroso hoy no lo íbamos a sufrir. Juan Carlos propuso ya desde casa tomar, a la salida de Colmenar del Arroyo (km 71), el desvío hacia Robledo de Chavela por la M-531, carretera que además conduce hasta la Estación Espacial de Madrid (NASA + INTA). Y ojo, porque desde dicho desvío hasta la cima del Puerto de la Cruz Verde aún restan casi 28 kilómetros (segmento). Ahí es nada😅. |
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| Bien, por esta M-531 evitamos el tramo pestoso, sí, pero no por ello vamos a dejar de seguir ascendiendo, una vez más, en torno a ese constante 1-2%. |
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| Altimetría Puerto de la Almenara —gracias a Forociclista— |
Desde el anterior complejo espacial arranca, para mí, la verdadera ascensión al Puerto de la Almenara (véase el segmento Antenas + Almenara). Una primera parte más suave, aunque con alguna que otra rampa exigente, y una segunda, a partir del cruce con la M-512, en la que la pendiente se estabiliza en torno al 5% hasta coronar el Puerto de la Almenara (km 82,8).
A continuación, —¡Aleluya!— llegan unos tres kilómetros de descanso en los que poder dejar de pedalear. Pero eso, sólo tres, porque los cuatro restantes hasta Robledo vuelven a picar ligeramente hacia arriba, otra vez en torno a ese dichoso 1-2% 🤬.
Tras una laaaarga parada, no precisamente por el gran almuerzo (café y pincho de tortilla), sino por la dilatada espera hasta conseguirlo, arrancamos. Aunque... en este punto de la ruta... ufff, como que un poco de pereza sí que da con lo que se nos viene encima.
El resto de subida, por lo tanto, cada cual a su ritmo, pero en mi caso... las sensaciones durante los últimos tres kilómetros iban a ser de lo más variopintas. Vamos, que la ascensión empezaba a hacérseme demasiado larga.
De repente, pienso: "Bueno, quedarán 3-4 kilómetros para coronar, ¿no? No puede ser mucho más". Y, en efecto, apenas unos metros después me topo con el cartel del punto kilométrico número 3 de la M-512. Así que trato de animarme: "¿Ves? ¡Venga! No queda tanto".
Pero entonces... ¡zassss!!! Guantazo en toda regla de Eolo —debió retorcerse de la risa—.
Ese siguiente kilómetro se me hace eterno entre la dureza propia de la subida y Eolo haciendo de la suyas. El siguiente, con algo menos de pendiente y un aire que va y viene, logro superarlo con mejores sensaciones. Pero, de nuevo, el último kilómetro... un suplicio.
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| Como todo en esta vida tiene un final —excepto los números 😜—, este tiarrón tan sonriente cree que, al coronar el Puerto de la Cruz Verde (km 99,5), Eolo dejará las trastadas por hoy, pero... craso error —mientras escribo estas líneas, imagino a Eolo, justo en ese instante, poniéndose en plan maquiavélico 😈 y diciendo a carcajadas: "¿Estás seguro?"—. Bueno, desde Colmenar de Arroyo han sido 2 horas y 1 minuto, pero no vale este crono porque anduvimos cerca de 30 minutos detenidos en Robledo por el almuerzo 😝. Así que tomaré como bueno el tiempo registrado en el segmento Robledo-Cruz Verde: 36' 11"—Juan Carlos 33' 45"... y yendo con el freno echado 😄—. |
Continuamos descendiendo, primero hasta Zarzalejo (km 103), donde nos detenemos para que yo reponga agua, y después hasta Valdemorillo (km 115,5), donde abandonamos la M-600 para poner rumbo a Colmenarejo por la M-510.
Al mismo tiempo que descendemos, empiezo a detectar dos cosas: 1) Que hace fresquito en la bajada; 2) Que Eolo no ha dejado de acompañarnos, pero... ¿cómo es posible? Si venía soplando más o menos del norte o noreste, ahora que vamos en buena parte hacia el sur-sureste... 🤷🏻♂️. No entiendo nada.
Como decía antes, nos desviamos a la altura de Valdemorillo, poniendo de nuevo rumbo al norte. Y eso significa... Eolo 🌬💨.
Lo peor llega en las inmediaciones del Embalse de Valmayor (km 120,8) y comprobar que, si allí habitualmente ya suele pegar el aire, lo de hoy es exagerado. Voy a rueda de Juan Carlos —como siempre 😜— y, si yo noto que cuesta avanzar, no sé cómo él no tira la toalla y decide resguardarse un rato. Aunque, claro, seguramente piense que si me deja tirar a mí... no avanzamos 😂.
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| A partir de ese momento del embalse, entro en colapso mental 🤯. Van pasando los kilómetros, atravesamos Colmenarejo (km 124,2), que encima se hace en subida (véase Subida Colmenarejo a Galapagar), y, poco después, Galapagar (km 126,9), hasta que en este repecho de la imagen, Subida Puente Nuevo, digo prácticamente basta. Mando a Juan Carlos que lo suba a su ritmo. Es un tramo incómodo, con bastante tráfico, como para hacerle ir esperándome. Además, hasta puede que necesite dejar de ir apretando por mantener su rueda. Tras superarlo, tengo claro que necesito parar. La idea inicial era comer en Hoyo, pero... con llegar a Torrelodones (km 132) tengo suficiente ahora mismo. |
Dicho y hecho. Nada más entrar al pueblo paramos, saco el móvil y me pongo a buscar algún bar donde hagan bocatas. Ni dos minutos después, fijamos rumbo al Café del Atril.
Ojo con los bocatas, que son una barra entera. En mi caso, con medio de bacon queso voy más que servido, acompañado de agua y Coca-Cola. Juan Carlos, que es un auténtico diésel, se conforma con una Coca-Cola y uno de los dos sándwiches que traía de casa.
Mientras comemos, el cielo empieza a oscurecerse. Consultamos el radar de lluvia en las aplicaciones de los móviles y, efectivamente, viene agua. Por la zona de Hoyo parece que pinta algo mejor, así que me apresuro en terminar de comer —hasta en esto tiene que esperarme Juan Carlos 😂—.
Echamos a rodar y enseguida empiezan a caer las primeras gotas. Por suerte, no termina de arrancar a llover... al menos hasta llegar a Hoyo de Manzanares (km 140,7), donde decidimos refugiarnos bajo una marquesina.
Pero es meternos debajo, acomodar las bicis para que se resguarden un poco, sentarnos y... dejar de llover 😂. Según mi Strava, tres minutos de parada.
No lo he comentado antes, pero de Torrelodones a Hoyo existen tres repechos:
- El primero, hasta llegar a la altura de la A-6.
- El segundo, Alto de Berzalejo: 2,6 kms al 3,9%.
- Y el tercero, Las colinas-Hoyo: 2 kms al 3,4%.
Por cierto, los supero bastante bien pese a que Eolo sigue rondándonos. Noto claramente que la parada para comer ha surgido efecto👌🏻: piernas con fuerzas renovadas 💪🏻 y cabeza mucho más fresca 🧘🏻.
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| A la altura de la Academia de Ingenieros del Ejército arranca un nuevo repecho: Subida Mirador Hoyo: 1 km al 3,5%. |
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Y, una vez superado, terreno favorable hasta alcanzar el puente del Grajal sobre el río Manzanares. Durante este tramo, dos apuntes:
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| Para tras un leve descenso... oooootro más: sprint helicóptero (0,64 kms al 6,1%). |
A continuación, rodeamos Colmenar Viejo por sus amplias avenidas o ronda de circunvalación. Instantes durante los cuales Juan Carlos me pide dos cosas por primera vez en el día —no, no es un relevo😂—:
La primera, que me encargue de la navegación porque no recuerda bien cómo salir del pueblo. Seguramente existe otra opción en la rotonda anterior, pero tiramos por la salida que yo conocía.
La segunda, parar a vaciar el agua al canario 🐤. Y claro, mi pregunta es inmediata: ¿cómo es posible que un tío que ha salido de casa, se ha tomado un café, una Coca-Cola y que entre los dos bidones no se habrá bebido ni uno entero... necesite parar? 😂 Es un auténtico camello meón 😜.
Así que, mini parada justo antes de enganchar el carril bici de Colmenar. Y a partir de aquí, Eolo debe estar dándose cuenta que no puede con nosotros y decide, por fin, sumarse a la fiesta —¡¡¡ya era hora!!!—.
Ya de vuelta a casa, comentamos en diversas ocasiones que qué diferente es este deporte con el aire a favor. Ambos recordamos tramos en los que aún hay que realizar algún que otro esfuerzo: Mortirolo, la subida a la altura de la pasarela del Goloso, etc; pero ahora parece ir sola la bici.
Así, con relativa facilidad, llegamos primero a Tres Cantos (km. 167,6) y, casi sin darnos cuenta, a la pasarela que enlaza con el Anillo Ciclista de Madrid (km. 178,5). ¡Qué gozada de kilómetros!
Ya en el anillo, nuestra principal "preocupación" es llegar a los 200 kilómetros sin mendigar ni "rotondear" —recuerdos, Iñigo 😉😉—. Así que, por segunda vez en el día y sin que sirva de precedente, le digo a Juan Carlos que confíe en mí, que yo me encargo.
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| Altimetría Cerro de Garabitas —gracias a Marce Montero— |
Nada, tampoco es que nos vaya a faltar mucho para alcanzar finalmente esos 200 kilómetros, pero entonces, tras entrar en la Casa de Campo (km. 191,9), toca meternos entre pecho y espalda el terrorífico Garabitas (km. 194,3), con sus ~2 kms al 3,5% —ni La Vuelta se atreve a tanto 😜—.
Por cierto, creo que es el Garabitas más lento de mi vida 😆, 7 minutazos, y tengo mi PR en 4' 23, que vale, también está lejos del KOM: 3' 6".
¡Ah! Pero eso sí, cumplimos nuestro objetivo: que otro ciclista que anda por allí haciendo series, o vete tú a saber qué salvajada, no nos doble 😂.
Pues nada más que hablar. A la altura del lago de la Casa de Campo nos desviamos hacia a alguno de los restaurantes de la zona. Por un lado, para saciar nuestra hambre y, por otro, para brindar por semejante jornada como mandan los cánones.
El sitio donde acabamos es el Urogallo (km. 199,4), donde, entre lo disponible en la carta, elegimos un plato de huevos rotos con jamón y pimientos falsos de Padrón —ninguno pica ya en Madrid—, y regados con una nueva Coca-cola —no, no había ganas de cerveza—.
Tras otra media hora de parón, y sin poder terminar el platazo de huevos rotos, toca cerrar el día, pero ya sí cada uno por su cuenta.
En mi caso, y con el túper de las sobras encajado bajo el maillot, todavía me queda un último repecho de unos 900 metros al 3,3%: salida de la CdC hacia el metro de Lago, Paseo de la Gastronomía y remate final hasta el Alto de Extremadura, desde donde ya sí, en descenso, termino llegando a casa: Madrid - Lucero (km. 201,7) 👏👏👏.
Conclusiones
Un gran día con un GRAN AMIGO y líder 😉. Sin él, y tras el aire sufrido, el gregario seguramente hubiera abortado misión en Valdemorillo, reemprendiendo el camino de vuelta a casa por Brunete, Boadilla... ¡Ufff, qué pereza!
En conclusión, feliz, por un lado, por darle el bautizo de la larga distancia que se merecía la Canyon, mi nueva psicóloga desde hace medio año.
Y, por otro, feliz de haber podido finalizar este 200. De hecho, las sensaciones en las piernas al final no eran del todo malas y, como decía, el tono en el habla desde la parada a comer había vuelto a ser alegre y jocoso con lo que... con ese platazo de huevos rotos y un rato largo tirado en el césped junto al lago... quién sabe si hubieran podido caer otros ¿50? ¿100 kms?😂😂😂😂 Nada, habrá que probarse algún día ¿Quién se apunta?
Track y datos técnicos
En total, 201,7 kms en 8h 20' (tiempo total 10h 2') con una velocidad media de 24,2 km/h y un desnivel positivo acumulado de +2.558 m, valores que le otorga un coeficiente IBP de 195 RDB.
Y lo último, el track:















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